jueves, 18 de agosto de 2011

Tengo mucho que contarte.

Ay querido blog... este verano está siendo un verano un tanto extraño, un verano que apenas paso conmigo misma, un verano que apenas paso contigo. ¿Sabes? Echo de menos los días de colegio en los que me amargaba y escribía sin parar, en los que mis followers me subían en twitter y mis seguidores aumentaban en blog, echo de menos contarte todo lo que mi corazón siente, echo de menos actualizarte cada día y echo de menos que me suban las visitas cada segundo, echo de menos los días llorando delante de la pantalla de mi ordenador, frente a un espacio en blanco y escribiendo sin parar todo lo que me dictaba el corazón. El sol está siempre arriba, y las nubes no protagonizan nunca el paisaje, muchos de mis amigos decidieron irse, y otros muchos decidieron quedarse, mi amor sigue conmigo, apoyándome en todo, y yo cada día me siento culpable por no contarte todo lo que hago, mis azañas, mis tristezas, mis alegrías, mis celebraciones, sí, me siento triste por haberte dejado aquí, en una esquina, cuando tu deberías estar protagnoizando el lugar número 1 de mis páginas más visitadas. Querido blog, siempre vas a ser mi fuente desahogo, mi diario y mi mejor amigo, el único que siempre escucha en silencio y sabe complacerme con un espacio infinito para que yo pueda contarte todo, no obtengo respuesta, pero a veces con tu silencio me basto como para reflexionar. Y bueno, queridos seguidores, espero que podáis seguir visitándome, me he propuesto escribir mucho más, no lo haré con tanta frecuencia como en épocas de clases, pero lo haré. Gracias a todos vosotros por hacer que haya vuelto a escribir. MUCHAS GRACIAS, SOIS LOS MEJORES.



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